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22 marzo 2016

AVISHAI COHEN Into The Silence

Into The Silence
AVISHAI COHEN

Avishai Cohen: trompeta;  Yonathan Avishai: piano; Eric Revis: contrabajo; Nasheet Waits: batería ; Bill McHenry: saxo tenor

Nos confiaba en Barcelona el maestro italiano Enrico Rava aspectos de su carrera y señalaba algunas predilecciones sobre músicos actuales. Entre ellos se encuentra Avishai Cohen (Tel Aviv, 1978), joven con el que coincidió en el proyecto Tea for three que impulsó un tercer trompetista, Dave Douglas. En esa larga conversación, el histórico músico italiano también ofrecía su idea de la música que reniega de la melodía, se basa en la abstracción pura o en una actitud pretendidamente fría e intelectual. 

La pretensión de modernidad es una posición dialéctica que arrastra la Historia del Arte, tanto en la música como en la pintura. Pasado o futuro, disolución de principios o avance de la tradición, melodía o atonalidad, electrónica o acústica...Este trabajo destila modernidad desde referentes clásicos. Se aleja, al acercarse por vez primera al sello ECM de sus proyectos previos, como el enérgico y mitad de fusión eléctrica trío Triveni.



Elegante, sutil y suntuoso, el trompetista toma impulso en la atmósfera de Miles Davis y el mensaje poético de Enrico Rava para penetrar en los ángulos secretos de la melodía

Este trabajo desarrolla los cánones de belleza trasmitidos por grandes clásicos de la modernidad como Miles Davis y el propio Rava. Es ése el centro gravitacional de una expresión elegante y suntuosa del sonido, que adopta una articulación flexible y espaciada y sin tensiones entre composición e improvisación.  Desde Nueva York, y para un título definitorio como Into The Silence, el músico israelí se nutre de la belleza poética, ingrávida y también incisiva del italiano. Con la ayuda de un enfoque muy evolucionado del quinteto de Miles Davis de la segunda mitad de los 60, penetra en los ángulos secretos de la melodía desde los vértices instrumentales para extraer de ellos atmósfera.

Tonos apagados, dinámicas leves e interiorización lírica abren y anuncian el discurrir pausado que tendrá todo el disco (Live and death). La respiración impresionista (Satie en la introducción a piano de Dream like a child), las cadencias basculantes (vals en Quiescence), el sentir de frescura de directo, de una creación basada en el instante compartido y contemplativo (intensidad a lo Tomasz Stanko en Into the Silence), el tono baladístico davisiano teñido de blues y swing expansivo (Behind the broken glass)…Todo es melodía hecha aire.

Es en esa construcción basada en el detalle, en movimientos libres y fluidos en las partes pero atentos en crear intensidad colectiva lo que nos remite a los maestros y empujan la música y la obra hacia un territorio imperecedero y veraz. 

Grabado en julio de 2015 en Pernes-les-Fontaines, Francia. 
ECM-2016

 

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