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30 diciembre 2016

TOP JAZZ 2016 Lista de discos destacados, noticias y protagonistas nacionales e internacionales



Un presente estimulante que conserva lazos con su pasado pero con problemas para hacerse visible

Empezar una lista anual recordando tiempos pasados donde las publicaciones  abarcaban todas las épocas, apelar a la crisis del sector o a la de la cultura y los medios hace tiempo que es un canto en el desierto. Era de esperar que una música como el jazz, que se nutre y crece de la acción directa e instantánea con el público y la interacción de conjunto, no iba a sucumbir a la caída de venta de discos como parte de un problema que en realidad no afecta a la creatividad. Esta música convence porque va sobrada de solvencia técnica y creativa, de aquéllo que puede convertir un momento en una experiencia irrepetible tanto para el ejecutante como para el auditorio. Ese es su valor y ese su poder.

Las alertas llegaron este año a través de contactos internacionales provenientes de Nueva York y la costa Oeste de los EEUU. La cadena entre músico-obra-público se había debilitado dramáticamente también en el sector que lo hace visible: los medios de comunicación y la publicidad, hasta tal punto que se genera otra gran duda, ¿quién servirá de intermediario para dar a conocer la obra publicada si no se deja espacio ni usan profesionales para ello?

En la historia de esta música, hecha por individuos en colectividad, no han sido pocos los que se han distanciado del género o de las etiquetas, ampliando la perspectiva de las relaciones con otros estilos. Hoy se hace jazz de muchos tipos, triunfa y convence Cecile McLorin Salvant (a quien incluimos en esta lista en 2013) y lo hace también Vijay Iyer, ambos con lenguajes muy distanciados. Y así debe ser. Pero, desde luego, no ayuda prestar excesiva atención a la creación, digamos, "menos jazzística" cuando se hacen estas listas (la sorprendente acogida que ha tenido en medios estadounidenses un disco tan epidérmico y ambiguo como The new breed de Jeff Parker, habiendo entregado él mismo The Relativies en 2005!!!) supone, con las escasas oportunidades que hay para captar la atención del público, una actitud frívola hacia una falsa modernidad y malentender lo que significa el avance de esta música. 

Una de las publicaciones más llamativas del año venía de la mano del veterano maestro Andrew Cyrille. Se titulaba, pomposamente habría que añadir, The Declaration of musical Independence. No entendimos muy bien a qué se refería con el título, pero ciertamente esta música se ha emancipado de muchas trabas en el siglo de historia grabada que tiene, sobre los conceptos de raza, lenguaje o negocio. Hoy se plantean nuevos retos que no tienen fácil solución y que atañen al interés por hacerse visible en sociedad. 

Dedicamos este -irrepetible- espacio a la lista de nuestras escuchas preferidas y a un completo balance anual sobre noticias, protagonistas, recuerdo a los que nos dejaron y también avance de la temporada que viene. Con ello mostramos nuestra voluntad de seguir trabajando de manera independiente y profesional, como las músicas y los músicos que a continuación se citan.                                 
         Por Jesús Gonzalo @noiself



Masabumi Kikuchi  nos dijo adiós en solitario con Black Orpheus. Todo le era propio e intransferible. Este trabajo testimonial a piano solo mantiene, pese a vivir en la enfermedad, un vigoroso lenguaje contemporáneo que desprende también una atmósfera sensorial introspectiva. Un regalo para lo oídos que debe completarse con Sunrise (2012), junto a Thomas Morgan y Paul Motian.
Blackstar, jazz cósmico para la última odisea espacial de David Bowie. En él deja un sonido innovador apoyado en músicos de jazz de la escena neoyorquina (núcleo instrumental del grupo del saxofonista Donny McCaslin). El carácter jazzístico avanzado mezclado con el lirismo oscuro y ácido de su grito impregna esta música que denuncia las sociedades basadas en un solo libro. Estamos ante el mejor Bowie, oráculo de la modernidad sin complejos ni límites

Nada será igual para la percusión y su dimensión expresiva sin Naná Vasconcelos. Nunca antes se habían introducido esos instrumentos y voces en los terrenos del jazz de manera tan singular. Su sello personal hacía transcender la música en paisajes y su mensaje en todo un cuento selvático

Bobby Hutcherson (1941, 15 de agosto 2016) nos dejó con 75 años. Gran maestro del detalle y del timbre del que tantos músicos de hoy han aprendido, se situó en lo más alto de su instrumento continuando la senda de Milt Jackson y creó una sonoridad deslizante y de lirismo atmosférico. Rudy Van Gelder ha sido testigo de muchas grabaciones históricas, su maestría en el estudio de grabación ha sido fundamental en trabajos tanto de Blue Note como de Impulse! en los años 60.


Wadada Leo Smith y  su discípulo Vijay Iyer entregaron, desde su estreno en museos, A cosmic rhythm with each stroke, un título ya de por sí pictórico que se apoya en los cuadros de la artista india Nasreem Mohamedi. Sus cuadros, como el de la izquierda a la foto de ellos dos, son un sistema de figuras en sí mismo que trasciende sus límites mientras muta de forma casi imperceptible. Este trabajo es un discurso a tres bandas, dotado de una coherencia plástica y expresiva sobrecogedoras. Hay silencio, hay espacios de meditación, hay fisuras y planos, sombras y luz. Tanto en su respiración espiritual como en su sutil desgarro, está la India de Coltrane y Don Cherry.

William Parker y Oliver LakeEste encuentro, homenaje al trompetista fallecido Roy Campbell, es un gozo austero donde las esencias se clarifican y trascienden. Un diálogo sin ningún tipo de cortapisas, fluido y estructurado, que realiza incursiones en las melodías de blues desde enfoques arrebatados al calor de protesta y, aun más, al respeto por una tradición que no necesita justificarse. To Roy cierra en la posición última 11 temas de duración comprimida cuyo mensaje bello y sincero se antoja eterno.



David S.Ware, uno de los últimos baluartes de la estirpe del saxo post-Coltrane, fallecido en octubre de 2012, volvió a estar de actualidad con el inicio en AUM Fidelity de una serie a él dedicada. El rescate de dos publicaciones alejadas en el tiempo da si cabe mayor interés. Una de ellas en directo con el pianista Matthew Shipp (2005), quien fuera miembro de su cuarteto durante 17 años. La otra, Birth of a being data de 1977. Los esquemas se simplifican en el primero, pasando del fervor a la plegaria en un torrente emanado del blues y los espirituales. El segundo es un trío con Cooper Moore (piano) y Marc Edwards (batería), disco preeviamente registrado en Hat Art Records que nos indica y refuerza en solitario un sendero poco señalizado en el free de los 70.





John Zorn y el productor de hat ART Werner X.Uehlinger en el Jazzfestival de Willisau en 1985, el sello suizo publica Cobra. Además de la europea (sobre todo suiza, austríaca y francesa), la escena norteamericana de jazz, señaladamente también la música contemporánea de Morton Feldman y John Cage antes que nadie, quedó reflejada en su catálogo, desde Anthony Braxton, Joe McPhee, Cecil Taylor o Steve Lacy a Gerry Hemingway, Ellery Eskelin, Myra Melford, Dave Douglas o Taylor Ho Bynum.



"Since 1975, an ear to the future"

El pasado 2 de diciembre se anunciaba una notica que llevaba años luchando por no materializarse. El impresionante, históricamente decisivo para la modernidad de la música, catálogo de Hat Hut Records ha sido adquirido por OUTHERE y a todos los efectos será suyo desde el 1 de enero de 2017. En palabras de su fundador e infatigable productor, Werner X.Uehlinger, "era la mejor solución posible habida cuenta de que ya tengo 81 años", aunque estará a cargo de los nuevos 12 a 16 títulos. Desde aquí darle infinitas gracias por abrirnos los oídos al futuro.

Bill Frisell cumplió 65 años en 2016. Todo lo que toca lo transforma en algo nuevo. Tan imprescindible y fascinante como siempre. Ha sido protagonista de destacados encuentros este año, entre ellos en Duopoli de la pianista Kris Davis, además de presentar en los escenarios su nuevo trabajo When you wish upon a star con música íntegramente dedicada a películas y bandas sonoras escritas por él y recogidas en trabajos suyos previos y de autores como Nino Rota, Bernard Hermann, Henry Mancini o Ennio Morricone. Aquí junto a Richard Teitelbaum y Ben Street liderados por Andrew Cyrille para ECM.  John Zorn se inspira en el evocativo mundo de la mujer y del esoterismo arcaico uniendo arpa, vibráfono y guitarra. The Gnostic Trio (Carol Emanuel, Bill Frisell y Kenny Wollessen) estrenó su quinto trabajo con The Mockingbird.


Avishai Cohen debuta en ECM con un disco que desarrolla los cánones de belleza trasmitidos por grandes clásicos de la modernidad como Miles Davis y Enrico Rava. El músico israelí se nutre de la belleza poética, ingrávida y también incisiva del italiano para penetrar en los ángulos secretos de la melodía desde los vértices instrumentales y extraer de ellos atmósfera. Into the Silence.

El enfoque entre músico e instrumento supone un diálogo profundamente íntimo pero también intenso, exigente y en cierto modo dramático. Como cabía esperar, este desafío solista de Jon Irabagon envía un mensaje completamente opuesto a toda pintura figurativa como la de su portada. A lo largo de 8 temas añade elementos actuales sobre la ejecución a solo con el sopranino que completan la visión de maestros como Roscoe Mitchell o Steve Lacy.


Marilyn Crispell publica generosamente ahora en el sello Intakt. Su presencia en el jazz avanzado la sitúa en una posición destacada, pese a una actitud discreta, sonriente y tímida. Ya sea en solitario, en dúos (con Gerry Hemingway en esta discográfica) o tríos como en su nuevo trabajo In Motion, con el baterista Richard Poole y el contrabajista Gary Peacock, la pianista de Woodstock ha incorporado a un estilo exigente y abstracto una dimensión melódica abierta a silencios. 


Dos trompetistas antagónicos en pantalla. Chet doliente, Miles en un contexto extravagante y enfermizo
"Chet está perdido para el jazz"...Esta podría ser la frase que resume la película, sino fuera por el enorme esfuerzo que tuvo que hacer para reconducir su carrera. Este atípico y original biopic recrea su periodo "de cura" recuperando al mito desde distintos ángulos. Algunos son reales, otros ficticios o con licencia cronológica; pero el tratamiento cinematográfico resulta convincente y atractivo. Devastado, hundido, sin futuro, Chet Baker tenía pocas posibilidades de recuperar su don. Su música brotaba con gran facilidad e inventiva. Podía crear melodías brillantes y llenas de contenido nota a nota. Al perder su dentadura en aquél ajuste de cuentas del verano de 1966 tuvo que empezar a tocar la trompeta desde cero. Born to be blue relata ese periodo .
 
En 1972, Miles Davis sufre un accidente de coche que le afectó gravemente a sus piernas y que le aparta temporalmente de la actividad, empujándole a cierta reclusión en su espaciosa casa de Nueva York. Pero hacia 1974 su búsqueda de un sonido nuevo se convierte en obsesión paralizante y abre la puerta a un periodo tormentoso y decadente que le aleja de la creación y de su trompeta durante casi 5 años. La historia rocambolesca de Miles Ahead viene dada por la recuperación de una misteriosa cinta que contendría el material inédito que marcaría su vuelta a la actividad, la película es un cóctel extravagante que mezcla detalles y anécdotas de la difícil personalidad de un genio de la música. 

Hermeto Pascoal trajo su selva de sonidos a España en cinco conciertos

Juan Saiz, portentoso flautista, publicó este año el exigente y diverso Pindio, en inusual cuarteto con liderazgo de su instrumento, que recorre terrenos de abstracción y discurso melódico desde la improvisación hasta la impregnación de folclore. Marco Mezquida toca el piano en Pindio, mantiene su trío y destaca en otro buen número de proyectos decisivos del jazz hispano como el trío de Gonzalo del Val y el más reciente MAP (con Ernesto Aurignac y Ramon Prats). Su faceta a piano solo merece ser destacada sobre todas ellas por su exigencia discursiva y placer sensorial y, sobre todo, por su originalidad: "A piano solo experimento otras maneras de hacer y concebir el tiempo y el espacio durante el momento, sigo buscando esa idea de viaje o trance para mí y para el público".

Agustí Fernández sigue muy activo dentro y fuera de nuestras fronteras. Aquí publicó un trabajo con el Liquid Trio (junto a Albert Cirera y Ramon Prats) y para 2017 prepara la segunda entrega de un encuentro mayúsculo entre compositores-improvisadores instantáneos, con Mats Gustafsson y Peter Evans, tras el colosal Kropos Lythos (2009)


También pisando fuerte para el 2017 llega el homenaje a Frank Zappa que sobre temas originales del compositor ha hecho Perico Sambeat en su disco Plays Zappa, que viene auspiciado por ese espacio fundamental de la escena contemporánea en directo que es el club Jimmy Glass de Valencia. La escena de esta ciudad y de sus músicos ha estado muy activa en publicaciones este año, con los notables y esperados trabajos del trompetista Voro García (Roommates), el saxofonista tenor Leandro Perpiñán (Por ahí viene Costi), la del pianista Albert Sanz a trío clásico (Mediterraníes), cita muy distinta del trío de texturas móviles y encuadre libre del saxofonista Josep Lluís Galiana con el clarinetista Ricardo Tejero y la chelista Paloma Carrasco (Extatic) o la más atrevida y eléctrica desde Berlín del saxofonista Vincent Domènech con el cuarteto Toxydoll (Bullsheep). En Andalucía (donde reside este blog) si ha habido un disco señalado, sólido, sugestivo y fresco como un directo, ése ha sido el del vibrafonista Javier Navas Finally in my hands. 



TOP JAZZ 2016 
Sellos ECM, Clean Feed, Intakt, Cuneiforme Records, AUM Fidelity, Palmetto Rec., Hat Hut, Silkart disponibles a través de Distrijazz
NESSUNO
Pauline Oliveros (V-Acordeón), Roscoe Mitchel (saxos soprano y alto, flauta), Wadada Leo Smith (trompeta), John Tilbury (piano). Teatro San Leonardo de Boloña, Italia, 8 mayo  de 2011. Mezclado en enero de 2015 en Ferrara y masterizado en marzo de 2016 en Caudeval, Francia. I Dische di Angelica. IDA 035 www.aaa-angelica.com

Inesperado pero celebradísimo encuentro de estos gigantes de la composición, la improvisación y la interpretación. La cita fue en un festival de Bolonia en 2011 y ahora sale este disco tras un concienzudo trabajo con la edición de sonido. Como pueden imaginar, pese a que dos de los participantes provengan del jazz (la AACM de Chicago siempre tuve apetito especial por las formulaciones de la música contemporánea e incluso el sonido electroacústico), caso de Mitchell y Leo Smith, el resultado nos lleva a terrenos de la experimentación en la que tanto Cornelius Cardew como John Cage o la herencia más intelectual del free jazz se concitan. 

Pauline Oliveros, pionera del minimalismo y la improvisación electroacústica, nos dejó el pasado mes de noviembre


Son tres las piezas que se recogen. La apertura tiene cadencias lentas matizadas por líneas evanescentes de flauta y acordeón, mientras el piano subraya los espacios. Luego aparece una melodía quebrada de la trompeta. Suena a Morton Feldman estos inicios de una pieza que irá creciendo desde las texturas inestables hacia cierto puntillismo atonal. Puesto que la tercera es la más breve y viene a ser la de regalo, nos resulta más interesante la segunda. Una composición instantánea con juego de intensidades y dimensiones, con nulo espacio al silencio aunque se sugiera en la amplitud de líneas. La difusión del sonido aquí (en gran parte recae en el acordeón de Oliveros) es tan importante como el equilibrio de voces y el relevo de las mismas en el discurso. 

Un trabajo necesario, imprescindible para aquél que quiera profundizar en vías de expresión en lo más alto entre compositores instantáneos.

















Le 7ème Continent. Talking Trash
Pascal Niggenkemper bass, composition, Julián Elvira sub-contrabass, pronomos-flutes Joris Rühl , Joachim Badenhorst clarinets & amplification, Eve Risser & Philip Zoubek prepared pianos

Si el disco anterior sitúa a pilares de la creación en el siglo XX sobre el escenario, este es un trabajo hecho desde y para el XXI. Es de lo más avanzado en lenguaje que hoy por hoy puede dar de sí la herencia del jazz, cuyas partículas elementales se diseminan en un éter de inteligencia y buen gusto por el mundo de texturas y, también, de formas rítmicas y melódicas muy tratadas. Poco importan aquí las etiquetas de donde se nutre, tanto como las 7 procedencias de países europeos de los instrumentistas: le 7ème Continent. El "Séptimo Continente", como el nombre del grupo, hace alusión a la enorme isla de plástico que las corrientes han ido concentrando en el Pacífico (la bolsa flotando en la portada). Y "talking trash" es como la conversación que pudiera darse en un territorio hecho de residuos plásticos.


Pascal Niggenkemper (contrabajista nacido justo en el centro de Europa, entre Francia y Alemania, residiendo ahora en París) ha pasado 10 años curtiéndose en las escenas más inquietas del jazz americano. Ha vuelto y reunido a este espléndido grupo que ofrece uno de los testimonios más brillantes y sugestivos de lo que jazz y composición contemporánea, basándose en un tratamiento instrumental que busca nuevos perfiles de color y materia, han ofrecido en mucho tiempo. 

Aunque les parezca más cercano al arte sonoro y a cierta metáfora mecanicista (con dos pianos preparados), que también, hay una cierta lógica jazzística subterránea en esas figuras sincopadas y en el juego de superposiciones. Por no faltar no falta en este entramado móvil cierto humor dadá e incluso uno cree escuchar cierta aura de Steve Lacy y sus composiciones literario-pictóricas.  

The Bell                            
Ches Smith (batería, vibráfono, timbal)Craig Taborn (piano), Mat Maneri (viola). ECM

Salió a principios de año y ya entonces avisamos de que estaría en entre los elegidos. Esta música no se sabe muy bien donde empieza y donde termina. Apenas se pueden adivinar señales entre lo escrito y lo figurado. Huyendo de formalidades y estereotipos, de usos y abusos sobre lo que debe ser contemporáneo, de enfoques pretenciosos y herméticos adscritos a un mal digerido lenguaje abstracto, The Bell se inicia como rito oriental haciendo sonar “la campana”.

Chet Smith, Mat Maneri, Craig Taborn

Luego la música fluye y sigue, se concentra sin apelotonarse, no deja de crecer en repeticiones que son respiraciones, se diversifica en timbres de lo más grave a lo más agudo, alturas y duraciones en un devenir natural de los sonidos, entre planos y figuras que se cruzan con asombrosa flexibilidad dentro y fuera de una consonancia melódico-rítmica con espacios sin silencios. O mejor aún, silencios imaginados.







HIDDEN VOICES
Aruán Ortiz (piano), Eric Revis (contrabajo), Gerald Cleaver (batería). Grabado en marzo,mezclado y masterizado en mayo de 2015. Intakt Records CD258/ 2016

Entre sabor o erudición se traza la dificultad de unificar un fenómeno mestizo, africano y europeo a la vez, como es la música cubana, que tiene al piano como uno de sus principales valedores. Aruan Ortiz (nacido en Santiago de Cuba hace 42 años) introduce en este trabajo una base arquitectónica y otra pictórica, la primera sitúa al sonido sobre el terreno y no, precisamente, creando alturas sino extendiendo en horizontal las dinámicas, las cadencias repetitivas y sincopadas de un sonido sofisticado en el diseño pero sensitivo y carnal: telúrico. La segunda es un juego de espejos, un planteamiento cubista a través del cual esas voces se mantienen ocultas y hay que desvelar. Estas, al contrario de la corriente intelectual previa, tienen más que ver con las raíces y la negritud de un mensaje que ha quedado semioculto: hay que volver a pensar, a escuchar para encontrar la "clave"...



La modernidad que este estupendo disco propone da lugar a una música que se mueve en círculos y a ras de suelo, en un ritmo candente e intenso que viene de abajo. Hay sentido de la percusión en los temas y una habilidad orgánica para hacerlo trascender. 7 son originales, uno de Ornette Coleman, otro de Thelonius Monk y una comparsa carnavalesca típica. Pese a tener un sentido de construcción colectiva y popular, también hay momentos para el piano solo (en 2017 saldrá su nuevo disco así) en dos entregas de Arabesque on geometrical, mientras que en Analytical simmetry recuerda el sonido ingrávido y latente del trío Crispell Motian-Peacock. 

Un trabajo que pide varias escuchas y que recoge todo un planteamiento de mixturas sincopadas y de espejos culturales.


HOMMAGE TO BARTOK
STEVE SWELL´S KENDE DREAMS
Rob Brown (saxo alto), Steve Swell (trombón), Connie Crothers (piano), William Parker (contrabajo), Chad Taylor (batería). Grabado en Brooklyn diciembre 2014. Silkheart 2015-16

Posiblemente, Stravinski y Bartók, entre otros nombres menos populares, son los compositores de la primera mitad el siglo XX que mejor acomodo tienen para una relectura jazzistica. Y eso se debe a su riqueza rítmica, a la libertad que dejan entre los espacios de estructura fijada y a la apertura melódica que, sobre todo en el segundo, tiene su raíz melódica en el folclore. 


Soberbio grupo, brillante música, inapreciable pérdida de la pianista este año

Este trabajo es de nuestros preferidos. Lo es desde el comienzo, desde se sugiere en la escucha (y por el formato instrumental) a esa simbiosis cultista que siempre empujó al gran Steve Lacy, ese equilibrio de voces en movimiento que tenían sus proyectos europeos mientras vivió en París, esa búsqueda comparada entre artes. Steve Swell lo lleva a un terreno que le es propio, la herencia de un free jazz melódico y una sutil construcción inspirada en el autor de Mikrocosmos.

No resalta ningún instrumento, todo es un tejido curtido con inteligencia y energía colectivas que evitan citar lo evidente (la partitura) o los lugares comunes en la exposición y desarrollo. Pero si hay algo que resaltar, hacía tiempo que no se escuchaban esas cascadas atonales llenas de sentido orgánico en el piano, el de Connie Crothers, quien nos dejó en agosto. Una construcción, la de esta mujer a la que echaremos de menos, que recuerda en femenino y con un discurso más contemporáneo al de Bobby Few. Entren y disfruten de esta joya.





RAMBLING CONFESSIONS
JOHN HÈBERT 
Jen Shyu (voz) , Andy Milne (piano), Billy Drummond (batería), John Hébert (bajo). Grabado en septiembre de 2011. SUNNYSIDE RECORDS 2016

No es fácil encontrar discos de jazz vocal en mi blog, le dije personalmente a John Hébert. Y le pregunté, ¿qué pasa con este disco y su traslado en directo? En ello estamos, para 2017. Bien, es uno de nuestro favoritos y los es por la sencilla razón que no es un disco "con" voz femenina "más" un prodigioso acompañamiento instrumental. A la cantante Jen Shyu ya se le reconoció Jade a Tongue como disco del año pasado, un trabajo que como pueden comprobar es posterior a éste. Incluso la filiación oriental de la vanguardia neoyorquina con la voz es coetánea al trabajo de Sunny Kim Painter`s Eye. Cinco años ha tenido que esperar este proyecto para ser presentado en directo.

Jen Shyu, inflexiones orientales en baladas de blues


Lo que el oyente encontrará en este formato y con estos músicos es un sonido suntuoso, de respiración amplia y tiempos lentos y amplios, de una refinación tímbrica asombrosa que capta todo el imaginario que deja una representación literaria llena de inflexiones ajenas pero no incompatibles con la tradición vocal del jazz. Un placer exótico que a diferencia de otras voces más dulzonas dejará ganas de más.






LUCIAN BAN ELEVATION QUARTET
Lucian Ban (piano), Abraham Burton (saxo tenor), John Hébert (contrabajo), Eric McPherson (batería) con Mat Maneri (viola). Grabado en diciembre de 2014, New Jersey, mezclado en Brooklyn en 2015 Sunnyside Records 2016


“Tras publicar el directo Mistery en 2013 hicimos varias giras con el Elevation Quartet. El último concierto de la gira europea de 2014 nos llevó a una bella sinagoga, hoy convertida en sala de conciertos, en Bistrita, Transilvania. Al final de la cena, el promotor del concierto empezó a cantar hermosas y sentidas doinas (canciones tristes del folclore rumano conectadas con el blues y los espirituales). Su canto nos llegó a todo el grupo”.



Entre el sonido candente y espiritual del último Coltrane y el tono elegíaco y bucólico de Abdullah Ibrahim, desde un sutil prisma de cámara que cuenta con los detalles inapreciables de Mat Maneri y que late blues, se sitúa este encuentro entre el jazz y los cantos de viejas melodías rurales rumanas. Las esencias del blues melódico y la intervención solista dimensionan y alientan esta búsqueda personal entre herencias y presente que unen Transilvania con Nueva York. Música que reconforta y pide ser escuchada mil veces.



FREE FOR ONE
RON STABINSKY
Ron Stabinsky (piano solo). Todas las composiciones improvisadas el 9 de enero de 2015 en estudio Yonkers, N.Y. Hot cup Records 2016.

Nos gusta el piano solo en este blog, por eso elegimos este trabajo atípico y humilde en repercusión pero no en interés. Conocí personalmente a Ron después de un concierto con Peter Evans en Lisboa. El concierto me pareció pretencioso e impidió apreciar su buen hacer. Luego, sin sorpresa alguna, le vi involucrado en el "envase al vacío" en el que los iconoclastas de Mostly All The People Do The Killing metieron todo el Kind of Blue de Miles Davis. Él figuraba en ese quinteto. Ahora entrega este trabajo absolutamente improvisado.

Stabinsky en solitario. Sólido como una partitura bien escrita


Stabinsky compone más que improvisa. Difícilmente en una primera escucha eres capaz de apreciar que se trata de un discurso libre. Hay mucho de la exquisitez de Bill Evans, de una construcción melódica y disonante antes que abstracta que proceden de un flujo de ideas figuradas y sólidas en su construcción. Por haber, en este medio donde la lucidez se impone al criterio visceral, ajeno al discurso atonal de la improvisación libre, resulta llamativo que los clásicos del piano, Monk o el ya citado Evans, sostengan un enfoque generoso y al mismo tiempo acotado en duración, conjugando el sonido reflexivo y suntuoso de Ran Blake o de un primer Cecil Taylor. Elocuente y moderno, sin extravagancias. 


POINT-COUNTERPOINT
HARVEY VALDÉS
Harvey Valdes guitar/compositions, Sana Nagano violin, Joe Hertenstein drums. Recorded by Tom Tedesco at Tedesco Studios
Mixed by Aaron Nevezie at The Bunker Studio. Mastered by David Torn

Por fin...No andaba el mundo del jazz generoso en mentes guitarristas que unieran el rock, la música contemporánea y Ornette Coleman de forma tan elocuente, sugestiva y rotunda. Mucho se ha dicho al respecto, pero nada como la fusión naturalizada del joven e incisivo guitarrista Harvey Valdés.


"Valdés" no suena cubano, suena al mejor jazz-rock


¿Saben a qué suena este trabajo? A los 70`s actualizados, a King Crimson a Frank Zappa y también a  John Zorn, para llegar al presente con un sonido parecido pero más desnudo al compartido por Nels Cline-Jenny Scheinman-Jim Black. El trabajo "electrizante" del año, sigan la pista a esta personalidad guitarrística, con violín y batería, algo poco frecuente: rock, improvisación y música de cámara con distorsión eléctrica.



















DANILO GALLO`S DARK DRY TEARS
Thinking beats where mind dies
Da​nilo Gallo electric bass, bass VI, Francesco Bearzatti - tenor sax, clarinet, Francesco Bigoni tenor sax, clarinet, Jim Black - drums
Parco della Musica Records, 2016

Entre un gesto ilustrado y otro grotesco, entre la sofisticación y el descaro, su música gira 361º entorno a Frank Zappa y John Zorn, la new-wave de los 80 y la escena underground neoyorquina de los 90 (Marc Ribot, Wayne Horvitz), el folk psicodélico (Gary Lucas) y el rock ruidisita, la música de cámara y la de cine.

Danilo Gallo (segundo por la derecha) y Dark Dry Tears


Podría decirse que Dark Dry Tears es un cuarteto mitad de cámara mitad garage. Por un lado, mantiene saxos y clarinetes dos a dos y base rítmica con contrabajo por otro (su proyecto previo The Roosters), mientras que su afinidad eléctrica y una actitud provocativa y de perfil “sucio” (el otro proyecto Blonde Zeros) se sustenta en el bajo con pedales y efectos y la soberbia pegada de la batería. 



INVISIBLE CITIES
ELOISA MANERA ENSEMBLE
Eloisa Manera: violin, voice, compositions, arrangements, Gianluca Barbaro: recorders, ewi, Piero Bittolo Bon: alto sax, baritone sax, clarinet, Andrea Baronchelli: trombone, Pasquale Mirra: vibes, Danilo Gallo: double bass, electric bass, Ferdinando Faraò: drums, Roberto Zanisi: cümbüş, cifteli, bouzuki, percussions, voice, objects (tracks 1,3,5,7,8,11), Walter Buonanno "Bonnot": electronics (tracks 2,4). Ronco Biellese, octubre de 2016. AUT Records AUT-30. Eloisa Manera Ensemble-Invisible Cities

El sello AUT records está afincado en Berlín con un pie en el norte de Italia. Justo de allí procede esta violinista de madre española y un conjunto que podría ser parte de la plantilla fundacional del sello El Gallo Rojo. 


Eloisa Manera entrega un jazz de cámara novedoso donde late un corazón melódico clásico y un concepto renovado de composición orquestal donde hay incrustaciones electrónicas. La perfecta combinación de un formato instrumental con semejante potencial y atractivo expresivo (del virtuoso vibráfono de Mirra al eje proteico de Gallo, del violín al tratamiento electrónico) hacen posible un discurso en el que un grupo de medio tamaño pueda sonar a pequeña orquesta de jazz o a ensemble mixto de cámara, incluso a todo y a nada. 

Melodías y groove, espacios abiertos con otros perfectamente fijados, perfilan un trabajo inspirado en el libro de Italo Calvino Las Ciudades Invisibles un viaje, pese a lo poco original de la comparación, por diferentes territorios acaso imaginados. Todos ellos componen un fresco sonoro apetecible, sutil y vigoroso. Bienvenida Eloisa, su violín y sus paisajes.










VIENTOS CRUZADOS
BALDO MARTÍNEZ GRUPO
Juan Saiz (flauta y saxo tenor), David Herrington (trompeta, fliscorno), Baldo Martínez (contrabajo), Pedro López (batería). Grabado en Madrid el 4 de mayo de 2016. Karonte 2016-KAR 7857,

En el ADN de la escena jazzística definitoria de lo que se constituiría como vanguardia hay dos grupos que parecen converger: Clunia y Zyklus. De ellos dos sale una alianza que se viene renovando en distintos proyectos del contrabajista gallego desde medios de la década de 1990. Tuve ocasión de ver en directo uno de ellos cuando era quinteto con guitarra. Baldo Martínez, que siempre ha procurado naturalizar en su sonido jazzístico la musicalidad del folclore, era entones un autor capaz de traducir el sonido de esa década, el que venía de Nueva York (Dave Holland con su cuarteto y luego con su quinteto) pero también el francé que se deja seducir por las músicas viajeras (pongamos a Henri Texier). 


David Harrington, Juan Saiz, Baldo Martínez y Pedro López, Vientos Cruzados

El gran atractivo que suponía el concepto de Martínez, que aún mantiene, es esa impresión de empuje orgánico con funcionalidad renovada en la combinación instrumental (evitando los instrumentos de sostén armónico) que acompañada de una idea melódica-folclorica evitaba y evita la fusión, incorporando en un mismo tema varios motivos diferentes (el propio Vientos Cruzados). 

Martínez destila en este enfoque reducido con metales algunas de las músicas más interesantes de la última década (europea y americana) haciendo uso de juego polifónico, división instrumental con silencios, unísonos, solos, veloces fraseos bop y melodías tan hondas en su respiración apesadumbrada como Sombra (que suena a Haden inspirándose en un poema de José Hierro), todo ello con el impulso de un contrabajo que refuerza el mensaje a cada paso. Magníficos el dúo Saiz-Herrington y la batería siempre inventiva y rigurosa de López.
  
Un grupo con personalidad propia, muy contrastada en su carrera, que ofrece música plena de principio a fin, sin pagar aduana al gesto innecesario. El cuarteto Masada de Zorn o incluso dentro de nuestras fronteras el Javier Denis Andalusí Project tienen un relevo estético y funcional en este grupo.



SUPER PETIT THE CLAUDIA QUINTET 

Chris Speed clarinetes y saxofón, Matt Moran vibráfono, Drew Gress contrabajo, Red Wierenga acordeón, John Hollenbeck composición, batería y percusión. Brooklyn N.Y. 2015. Producido por John Hollenbeck. Cuneiforme Records 2016

Pese a sumar ya 10 discos en su carrera, la impresión de libertad y apertura de este grupo, contando con la detallada y brillante escritura de Hollenbeck, envuelve y arrastra al oyente a un mundo de color y movimiento que maravilla en un envase de temas de corta duración. Como es habitual en ellos, abunda un enfoque aditivo contrapesado por planos sostén y uso de motivos que se repiten distribuidos en cada instrumento y en una dirección melódica conjunta.

Centro de operaciones en el Village, el Claudia sentado en el Cornelia Cafe

Super petit, desde el título abreviado al diseño, apuesta por un matizado acercamiento al pop, pero no al pop como estilo tangible (caso de su anterior e ilustrado disco Songs we like a lot) sino como un muy elaborado concepto que va desde la estética a un sonido con sólidos andamiajes instrumentales y compositivos.








SUNDAY NIGHT AT THE VANGUARD
THE FRED HERSCH TRIO
Fred Hersch (piano); John Hébert (contrabajo), Eric McPherson (batería). Grabado en el Village Vanguard por James Farber el 27 de marzo de 2016. Palmetto Records 2016.

Segundo trío de piano que incluimos en esta lista, alejados en enfoque. Hersch ha hecho de Bill Evans y del esquema de standard una fuente de inspiración permanente que ya le habíamos disfrutado con este conjunto y desde este santuario del jazz neoyorquino en varias ocasiones. La cuestión es lo diferente que suena a las anteriores.

De vuelta al Vanguard en domingo, un registro con una intensidad contagiosa

Baste para ello escuchar la formidable e imaginativa versión que hacen del We see de Thelonius Monk pero sobre todo, lo más llamativo, es la energía, la decisión y vigor con la que el conjunto construye una música nada acomodaticia, moderna, elocuente y apegada a la historia del género. Un disco que dejará a este grupo como uno de los máximos exponentes actuales del formato clásico a trío.


AZIZA

Dave Holland (contrabajo), Chris Potter (saxos), Lionel Loueke (guitarra), Eric Harland (batería). DARE 2, octubre de 2016. DR2-008


Para concluir, en este blog -salta a la vista- hay pocos sonidos de jazz fusión que nos recuerden esa mezcla ligera del jazz del post-Miles eléctrico de principios de los 70. Justo tenemos aquí a Dave Holland, partícipe de esa experiencia junto a Jack Dejohnette o Chick Corea, que luego amplió con Herbie Hancock y Pat Metheny. El contrabajista británico podría no tener nada más que decir tras lo dicho con su histórico quinteto y sus fórmulas ampliadas. En cambio, crea este formato eléctrico sin piano (pero impulsado por  la experiencia con Craig Taborn) en un disco convincente y de degustación inmediata.


Porque, no nos olvidemos, el jazz también se disfruta. En AZIZA, Holland hace un recorrido lleno de vitalidad y energía positiva, manteniendo una estructura, equilibrio de voces y precisión de conjunto apabullante, para ofrecer un viaje por sonoridades antillanas y africanas sin complejos, sin pretensiones, pero con un mensaje optimista y tan sólido como el que puede dar de sí los mejores músicos de jazz de la Historia, entre los que él figura. Rotundo y comunicativo.