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11 diciembre 2015

KEITH JARRETT 70º ANIVERSARIO- Creation & Samuel Barber, Bèla Bartók

       
KEITH JARRETT 70º ANIVERSARIO
(1945-2015)

     
Este año marcó una frontera temporal en una carrera caracterizada, precisamente, por saltarse todas las demás. Brindó también la ocasión para celebrar el 40º aniversario del Köln Concert el pasado enero, acontecimiento que en este blog hemos recuperado en un completo artículo, y sirvió de balance personal al cumplir 70 el 8 de mayo, edad que, pese a que mantiene un excelente estado físico, puede condicionar el carácter intenso y caudaloso de su pianismo.

Signo de modernidad, de excelencia y capacidad, Jarrett siempre mantuvo una posición firme en la dialéctica establecida entre música clásica y jazz para que ambos estilos coincidan en un mismo repertorio. El autor parte en su argumento de una relación no-lineal entre ambas facetas ejecutadas por un mismo músico. Por tanto para él no deben estar dentro de un mismo programa, en un mismo concierto, en un mismo producto.

La celebración de su 70º aniversario, según ciertas fuentes cercanas a ECM, podría ser la excusa idónea para una nueva reedición de los imprescindibles Sun Bear Concerts. Esa era la noticia que nos llegaba. Finalmente, han sido estos dos trabajos que comentamos los que servirían de homenaje. En ellos se mantiene la norma descrita más arriba sobre la ambivalencia de su música entre su faceta como improvisador y como solista clásico.


Creation 
(ECM 2015)

En el caso de la personalidad pianística que nos ocupa en su versión de “compositor instantáneo” entregado en solitario a una improvisación que parte de cero, Creation recoge determinados momentos extraídos de recitales ofrecidos entre abril y julio de 2014 en Tokio, Toronto, París y Roma. Son experiencias, como obra contemporánea popular que es el Köln Concert, que el autor define de “autoconocimiento”, en la medida que suponen un diálogo interior y a varios niveles entre él y el piano.

A diferencia de sus célebres “conciertos en...” como registros completos sin editar, Creation es un producto que selecciona distintos momentos de los directos en las ciudades citadas. Son piezas marcadas por el recogimiento, por el silencio como campo de resonancia, por estados de placidez reflexiva que se dejan llevar por la suavidad melódica y la falta de agitación interior. Es como si el clima creativo del gran trabajo que fue The Melody at night with you inspirara, más allá de los standards que lo componían, esta compilación.

La música envasada en Creation supone una expresión de la belleza complaciente, una versión de libertad creativa serena y confortable, sin agitación. Un producto en porciones que desmiente los principios de sus recitales improvisados para acercarse a algo parecido a lo que fue en su tiempo los Adagio Karajan en música clásica...el perfecto regalo de Navidad cargado de buenos deseos.



Samuel Barber Concierto op.38 
(Saabrüken, 3 de junio de 1984)
Bèla Bartók Piano Concierto No.3 
(Tokio, 30 de enero de 1985)
+ Tokyo Encore 
(Tokio, 30 de enero de 1985)
(ECM 2015)

Esta entrega, que completa el homenaje que comentamos, ofrece la versión clásica de un músico y un intérprete superlativo. Supone también un equilibrio emocional respecto a la placidez contemplativa de Creation, pues aquí el vigor expresivo viene dada por la densidad, la intensidad y el ritmo. Se da la circunstancia que coincide con uno de los periodos más fértiles de Jarrett (el decenio comprendido entre 1975-85), en el que los desafíos eran constantes.

Este exigente repertorio, que pide prodigio técnico y energía extenuante, refleja la predilección que un absoluto renovador del lenguaje pianístico contemporáneo como Jarrett tiene por autores Clásicos del siglo XX. En principio, queda claro que su periodo predilecto es la primera mitad de siglo. En su música siempre hemos podido encontrar afinidades con Bach, Ravel, Shostakovich, Mompou incluso, vía Pablo Casals. Este repertorio es la vertiente más rítmica con orquesta que se pudiera elegir en esa demarcación estética. Distinguir también que en ella hay una obra de un autor norteamericano y otro europeo que ya se había exiliado a los Estados Unidos.

Explica Jarrett que desde su niñez cultivó cualidades como solista clásico incluso antes de entrar decididamente en el Jazz. Cuenta que unos cuantos “Microcosmos después”, sus ganas de interpretar música clásica se habían renovado. Sus discos sobre Mozart, Bach, Shostakovich, sus propias composiciones para ECM son prueba de ello. A mediados de los 80 tenía la intención de salir de gira con piezas para piano y orquesta de Stravinsky, Bartók y Barber. Un accidente de esquí puso en peligro no ya esta gira, en la que participarían los directores Dennis Russell Davis y Kazuyoshi Akiyama y sus formaciones, sino la movilidad de sus manos para poder interpretar alguna vez este difícil repertorio.

La frondosidad rítmica y una sólida construcción que transcurre entre libertad y norma caracterizan estos dos conciertos en los que fortaleza y flexibilidad se convocan con el respaldo de sendas orquestas. El pianista de jazz y el improvisador que hay en Jarrett se encontraron con un solista rotundo, cuya ejecución se crece con la música de dos cómplices como Samuel Barber y Bèla Bartók, que asimiló el jazz de Benny Goodman al llegar a Nueva York y lo introdujo en sus melodía húngaras. 

Tokyo encore es el regalo surgido de la creación instatánea que dejó tras de sí toda la energía desplegada con Bartok. Una pieza improvisada en medio de un repertorio clásico, una bella contradicción.




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