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09 diciembre 2015

HENRY THREADGILL & ZOOID- In for a Penny, In for a Pound

HENRY THREADGILL 

                           
ZOOID                      
                                   
in for a penny. in for a pound                                               
Liberty Ellman (guitarra), Christopher Hoffman (chelo), Henry Threadgill (saxo alto, flauta, composición), Jose Davila (tuba. trombón), Elliot Humberto Kavee (batería) 
Pi Recordings 2015


Su mundo creativo se ha ido perfilando tan personal e influyente en el jazz contemporáneo post-free como el que abrió Ornette Coleman. Estuvo acompañado como ejes de la renovación lingüística, desde la tradición que traía la AACM de los finales de 60 y que luego se diversificó en los 80, por autores como Roscoe Mitchell, Muhal Richard Abrams, Dave Murray o Leroy Jenkins. Su producción en las últimas tres décadas viene marcada por una escritura puntillista y recargada que permite libertad colectiva en continuo e intensidad creciente, junto a la configuración de mixturas instrumentales (metales-cuerdas-percusión) y de músicas étnicas. Ha habido al mismo tiempo un viaje a la esencia de planteamientos, distanciándose del barroquismo a la vez que se hacía evidente un formato más de cámara, si comparamos sus proyectos desde 1990 en obras fundamentales como Too Much Sugar for a Dime (con el grupo Very Very Circus, 1993 Axiom), Where's Your Cup? (con Make a Move, 1996 Columbia) o la obra definitiva con el actual proyecto Zooid, que sería el doble This Brings Us to Volume 1 y 2 (2009-10, Pi Recordings). Desde entonces, y pese a la entrega previa de 2012, este formato parece haber completado todo su arco expresivo, aunque se prescinda del bajo de un músico imprescindible en esta última etapa como Stomu Takeishi.

No hay vértices en la música de Threadgill. Por no haber no hay ni huellas que indiquen el sendero por el que transita una música libre y compacta como pueda serlo un enjambre de abejas. Como mucha de la música contemporánea de hoy, que ha trascendido los límites de la tonalidad, el timbre, la textura y las dinámicas, la suya forma un organismo hecho de elementos casi imperceptibles en conjunto, de zumbidos (microtonos) y entes que vibran en un movimiento estructurado en impulsos. 

                                                           Liberty Ellman & Henry Threadgill

Esa perplejidad que pudiera provocar su música proviene en gran medida de la conversión de notas en texturas, por el suspense que provoca un mensaje sin destino y a penas dirección reconocible. A izquierda, derecha, hacia delante o hacia atrás, la organización y exposición colectiva parece instintiva. Memoria, blues, marchas de Nueva Orleans, la absoluta modernidad siempre tuvo un pasado. Como en el memorable Just the facts and pass the bucket (About Time, 1983), pero con una destilación de formas hacia algo más abstracto, sigue latiendo el blues en el interior de una música expansiva cuya manifestación, como si ya viniera produciéndose antes de empezar a sonar, detiene el instante.

El fraseo expresionista y anhelante del saxo de Threadgill, el nervio tenso de la guitarra, la cuerda excitada del chelo se enredan con el volumen gaseoso y corpóreo de la tuba, mientras la siempre perturbadora percusión sostiene rítmicamente un entramado que parece serle ajeno. A medida que la tensión crece, como anunciando un colapso, el enfoque se torna menos cerebral y más enérgico.

De repente todo se detiene, como un suspiro en medio de la llovizna.  




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