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31 octubre 2015

RYUICHI SAKAMOTO/ ALVA NOTO & TAYLOR DEUPREE/KENNETH KIRSCHNER-Post_Pianos



POST_PIANOS 

El piano preparado en la era digital


A finales de los años 30 del siglo XX al joven John Cage ya le habían advertido que jamás sería un pianista virtuoso. Tampoco le auguraban un futuro como compositor tras pasar por el magisterio de Schönberg. Su compañero Merce Cunningham, coreógrafo, le pidió que pusiera música a uno de sus espectáculos de danza advirtiéndole que no tenían mucho presupuesto y querían darle un estilo oriental a la propuesta. Cage colocó pequeñas piezas de metal, madera y papel entre los apagadores y las cuerdas del piano: había nacido el Piano Preparado, revolución del sonido y de la actitud musical ante el "instrumento rey" de la tradición occidental.




Sakamoto/Noto
VRIOON

             






El popular músico y reputado compositor de bandas sonoras japonés, pionero también de la electrónica nipona en el grupo Yellow Magic Orchestra, comparte con el alemán Carsten Nicolai (aka Alva Noto) un escenario electroacústico en el que dialogan e improvisan piano y efectos digitales en tiempo real. 




Un encuentro que recupera, en un contexto tecnológico evolucionado del medio analógico al digital, el que mantuvieron Brian Eno y Harold Budd dando los primeros paso de la ambient music en trabajos tan decisivos como The Pearl (1982). Acordes evanescentes y líricos del piano evitan las melodías para respirar entre silencios y sutiles decorados electrónicos. Noto sigue la huella armónica de Sakamoto con texturas construidas sobre el azar y el error. 

Ambientación vaporosa tejida y descosida en un paisaje que parece no avanzar.



Taylor Dupree / Kenneth Kirschner
Post_Piano
Otros dos maestros de la creación electrónica digital unen sus esfuerzos en torno al piano. El planteamiento creativo desvirtúa los roles de emparejamientos de nuestro anterior comentario, pues aquí los sonidos orgánicos del instrumento conforman la materia prima sujeta a progresivas desnaturalizaciones y errores microscópicos sobre el medio acústico. 



Atrapados por el capricho minimal y la ornamentación tímbrica de ecos y errores, se produce en esta obra una visión sugestiva y esquiva de la dimensión musical y como objeto sonoro del piano.  Un proyecto que fue ampliado a una segunda entrega en 2005.

Una puesta al día del Piano Preparado de John Cage.




29 octubre 2015

MEDESKI SCOFIELD, MARTIN & WOOD- MSM&W Out Louder


MSM&W
Out louder
Indirecto Records/ Emarcy

10 años después, la fórmula incombustible de MM&W y la guitarra de John Scofield recuperaron el encuentro que les unió en A Go Go con Out Louder (2007) y volvieron a salir de gira juntos en 2014. Esta es la mejor y más amplia (2cd) muestra de su encuentro 



MM&W llevan tiempo codificando un  poliestilismo que ya de por sí resulta difícil de etiquetar (jazz, blues, R&B, funk, art-rock, sicodelia, músicas orientales, garage, lounge, retro…). Por su parte, John Scofield, colaborador del último Miles,  plantea desde el blues nuevos nexos entre el funky y el jazz, en un estilo disonante que es a la vez incisivo y contagioso. El trío neoyorquino ha dedicado parte de su trabajo en estos años a consolidar una propuesta eléctrica sin fundirla con otra estrictamente acústica (Tonic/ Combustication).




Out louder recoge nueve temas en estudio (sentido estructurado y compacto de su duración) y seis registros en directo (mayores espacios de improvisación, desarrollo del concepto estético). La engañosa accesibilidad de esta música esconde un estudiado y complejo sentido del eclecticismo que ya se venía anunciando en los directos electro-acústicos más recientes de MM&W (de gira este mes). Las cuerdas dejan su huella en temas como Little Walter rides again y, sobre todo, Tootie Ma… 

Julia, de Lennon, es un remanso en esta calculada, moderna y rigurosa fusión eléctrica. El valor popular del jazz se impone sin traicionarse a sí mismo.



28 octubre 2015

LIBROS- Historia del Jazz y El canon del jazz, Ted Gioia


Haciendo memoria




Historia del Jazz
TURNER-Fondo de Cultura Económica. 605 pags.
Por Jesús Gonzalo @noiself


Gioia es un músico y compositor norteamericano que se vio obligado a dejar el piano por la artrosis. Ello le permitió concentrarse en escribir sobre sus conocimientos en la materia, añadiendo investigación histórica y también musicológica.

Tras el libro referencial de Joachim Berendt El Jazz, su origen y desarrollo, publicado por esta misma editorial y reeditado en numerosas ocasiones, aparece este voluminoso y completo repaso cronológico (con especial interés en el jazz moderno, el posterior al bebop) sobre la historia del jazz. 

Menos esquemático que su antecesor, su estructura narrativa queda hilada por 
grandes áreas temáticas cuyo desarrollo vienen dado por los protagonistas, teniendo en cuenta encuentros, colaboraciones, descripciones,anécdotas y acontecimientos decisivos que definen un estilo personal y una vida. 

Con algunas graves ausencias  (Steve Lacy es citado, sin más) y sorpresas de amplia atención (el universo post Ornette Coleman), este libro propone una lectura lúcida entre análisis musical y biografía, que van de la mano en la historia. Gioia extendería este ensayo a uno con el mismo título dedicado al Blues.
      
Clásicos de ayer y de hoy




El canon del jazz 
Los 250 temas imprescindibles
TURNER-NOEMA. 681 pags.


En la mayoría de la creación jazzística actual, heredera de todo lo anterior e inquieta por definición, hay una tendencia hacia la composición propia usando elementos diversos propios y ajenos del propio estilo e incorporando también formulaciones de improvisación que prescinden de la distribución en solos del esquema clásico. Una actitud que, en cierto modo, relega a los standards a una posición secundaria o sencillamente preparativa dentro del periodo formativo de los músicos pero no vinculante con la creación pujante. 

Es cierto que de vez en vez surge un proyecto que revitaliza el cancionero por la visión o perspectiva que lo aborda. Y no deja de ser una realidad que en las jam sessions se sigue ejercitando la memoria  del jazz para impulsar la música en vivo.

                               Ted Gioia, compositor, músico y ensayista

Bajo este título, no falto de cierta polémica tan propia en esta música: ¿son todos estos temas los que aglutinan y definen la creación jazzística?, el Canon del Jazz de Ted Gioia es un manual que sirve para contarnos de manera concentrada, uniendo historia, anécdotas y versiones, la evolución de esta música basada en modelos de canción-tema. Al hacerlo reivindica su vigencia y salvaguarda el pasado. Gioia, además de poner el lado humano sobre curiosidades o encuentros en cada título que elije, comenta sus versiones preferidas y acerca el standard a interpretaciones recientes que renuevan su mensaje. 

Con ello se consigue extender un mapa de la magnitud de creación e inspiración que estos 250 temas han legado en el último siglo, desde el blues y el proto-jazz a nuevos standards provenientes propios o de otros estilos. Se dice en las notas promocionales que es recomendable "para estudiantes y profesores" y ciertamente lo es por permitir un acercamiento general pero sobre todo trasversal y no cronológico, que posibilita el orden alfabético con el que se suceden los temas. Un enfoque que conecta, en cierto modo, con la narración "abierta" de la Historia del jazz, libro que comentamos más arriba.





26 octubre 2015

CHRISTIAN WALLUMROD ENSEMBLE- Discografía (Outstairs, Fabula Suite Lugano, The Zoo is far, A year from Easter, Sofienberg Variations)



Christian Wallumrød Ensemble

Un gesto detenido en el paisaje 


Tres características básicas definen el estilo de Christian Wallumrod (Kongsberg, Noruega, 1971): emisión de líneas de respiración extendida, formas melódicas reducidas y el uso mixto de timbres acústicos. El músico noruego, que empezó a despuntar a mediados de loso 90 tras pasar por el conservatorio de Trondheim, donde el pianista ucraniano Misha Alperin ha dejado huella, se ha situado en un campo de innovación camerística dentro del jazz escandinavo que toma el relevo del también pianista-teclista noruego Jon Balke.

Wallumrod, perteneciente a una familia de músicos, se dio a conocer con su debut a trío (trompeta, percusión y piano) en ECM con No Birch (1996), título inspirado en una película del mismo nombre de Ingmar Bergman extraído de un famoso poema escandinavo, en le que ya dejaba fijado lo apuntado anteriormente sobre espacios rellenados de una atmósfera musical profunda y fugaz al mismo tiempo. En cuanto al piano, perfilaba un acercamiento al folk orientalista y a un Bobo Stenson concentrado en pocas notas. La percusión aparece ya en No Birch como vehículo que impulsa la dimensión tímbrica y ornamental por encima de la rítmica (al modo de un Pierre Favre). También las piezas son como capítulos o variaciones que se releen. 

Su más reciente disco en solitario es Pianokammer (2015), síntesis pianistica de No Birch haciendo uso de técnicas melódicas y percusivas expansivas y planeadoras. Entre estos dos lejanos trabajos, además de una esperada colaboración en Merriwinkle como la tuvo Jon Balke con la cantante noruega Sidsel Endresen (la melancolía contemplativa que encierra No Birch podría encajar perfectamente dentro del So I write de dicha autora), es el Christian Wallumrod Ensemble su proyecto más productivo. Un marco camerístico (cuarteto, quinteto o sexteto con trompeta, arpa y violín) en el que explora la Música Antigua a través de la improvisación .



Christian Wallumrød Ensemble
OUTSTAIRS

Christian Walumrød (p, harmonium), Eivind Lønning (tp), Gjermund Larsen (vl, vla), Espen Reinertsen (saxo tenor), Tove Törngren (chelo), 
Per Oddvar Johansen (perc y vibráfono). 
Oslo, mayo 2012  
ECM -2013




 


  Christian Wallumrød Ensemble
FABULA SUITE LUGANO

Christian Walumrød (p, harmonium), Eivind Lønning (tp), Gjermund Larsen (vl, vla), Tanja Orning (chelo), Giovanna Pessi (arpa barroca), 
Per Oddvar Johansen (perc y vib). 
ECM -2009 











  Christian Wallumrød Ensemble
THE ZOO IS FAR

Christian Walumrød (p, harmonium), Arve Henriksen (tp), Gjermund Larsen (vl, vla), Tanja Orning (chelo), Giovanna Pessi (arpa barroca), Per Oddvar Johansen (perc). 
ECM -2007



  
Christian Wallumrød Ensemble
     A YEAR FROM EASTER

Christian Wallumrød (piano,harmonium)
Nils Økland (violin, hardanger fiddle, viola d'amore)
Arve Henriksen (trumpet)
Per Oddvar Johansen (drums)
ECM-2004





Christian Wallumrød Ensemble
SOFIENBERG VARIATIONS

Christian Wallumrød (piano, harmonium)
Nils Økland (violin, hardanger fiddle)
Arve Henriksen (trumpet)
Per Oddvar Johansen (drums)
Trygve Seim (tenor saxophone)
                   ECM- 2001

Una escucha selectiva de sus cinco trabajos, entre el primero de 2001 y el último de 2013, nos ayuda a extraer una idea esencial de este proyecto, apuntada en el texto superior, que evita los momentos autocontemplativos y monótonos. A year from Easter ya plantea cadencias estáticas en forma de vals o medievalistas en los que el violín noruego potencia el sentido folclórico. En The Zoo is far aparecen trémolos desestabilizadores, temblor orquestal y potencia percusiva. Mientras que en Outstairs el medio espacio-tiempo y los timbres empastados en suspensión recuerdan a Morton Feldman:  melodías ensimismadas que no buscan una salida.  

El John Cage de Imaginary Landscape, el Henry Purcell de Music for a while, la fórmula tema con variación inspirada en las Pavanas de John Dowland, la improvisación y las aleaciones de timbre contemporáneas definen el sello del Christian Wallumrød Ensemble

La incorporación de instrumentos de distintas épocas y lugares en una misma paleta acústica (la incorporación del arpa barroca de Giovanna Pessi, violín y violonchelo combinados con trompeta, saxo, piano, harmonium y percusión), una expresión como abstraída y enigmática, la libertad de figuras en la percusión (corpórea y espectral) y las cuerdas (tesituras barroca, contemporánea y del folclore nórdico) en largos glissandi, definen los elementos que intervienen.




Una música hecha de cadencias lentas que se modulan en ciclos con aleaciones de color y textura, de la que surgen segmentos de claridad historicista y expresión desfigurada, y en la que se da un claro vínculo con autores británicos  en el tratamiento melódico (Dowland, Purcell, Bryars) y norteamericanos (Cage y Feldman) en cuanto a una intensidad fluctuante, todos ellos criterios que permiten construir un enfoque señalado desde la improvisación y el cromatismo entre la época antigua y contemporánea.


Un singular mundo que parece detener un mismo gesto en paisajes distintos




22 octubre 2015

FÁTIMA MIRANDA-Voz en escena



Fátima Miranda
voz en escena

Los espectáculos que usan elementos audiovisuales nos sitúan, en muchas ocasiones sin demasiada fortuna, ante un espacio dialogante que trasciende lo estrictamente musical para, en el caso de nuestra protagonista, no sólo pervertir la tradición de la expresión vocal sino incluso, por medio de la dimensión interpretativa de ésta, del teatro. 

Fátima Miranda, cantante y performer, rara avis en el panorama español, ha desarrollado una carrera que ha desafiado no ya sólo los usos y costumbres de una creación hispana que se desperezaba, entre la Transición y al Movida madrileña, de la dictadura, también la del pasado y presente inmediatos, para seguir ejerciendo la vanguardia desde la solidez del discurso. La convincente retrospectiva sobre Fátima Miranda que conforma Diapasón, a lo largo de ocho composiciones, se define como un concierto-performance para voz, electrónica y vídeo. 

Es precisamente el uso visual el que reafirma la condición, si nos fijamos en las dos últimas piezas que componen este espectáculo con soporte videográfico, donde la madurez de su estilo se reafirma en el uso enriquecedor de este medio en el espacio (responsable: Luis Emaldi), ya sea si su función se expresa en un planteamiento sincronizado y minimal (con la composición en cuatro enormes caras de la artista) o como puro elemento plástico fijado (decorado). Los títulos de algunos de su trabajos editados en disco, proyectos en vivo al mismo tiempo, como Las voces de la voz Canto sonado, Canto robado (trabajo más reciente) o Concierto en canto, nos coloca de nuevo frente a un arte conceptual -no ante un juego de palabras- que, en su premeditada concisión, define un pensamiento irónico/paradójico sobre el argumento oral y escénico.




 La convincente retrospectiva sobre Fátima Miranda que conforma Diapasón, a lo largo de ocho composiciones, se define como un concierto-performance para voz, electrónica y vídeo


Diapasón es un muestrario de la obra de la artista salmantina. Diapasón no es poesía fonética porque no hay texto; ni es, exclusivamente, poesía sonora, pese a que sí hay manipulación y fondo electrónico sobre el material cantado o recitado; tampoco predomina en su planteamiento el teatro musical sobre los demás recursos, aunque se conciten una sobria puesta en escena (con tenues luces monocromas y juego de sombras chinescas), gestualidad que interpreta las modulaciones de voz, el humor grotesco, el vestuario, o que del acto interpretativo de sus piezas vocales parezca surgir del instante -de forma subconsciente- un hilo narrativo.


No importa la denominación que le atribuyamos (podría ser polipoesía o como recoge en su página web deberse a una “sensibilidad etnominimal”), pero sí el concepto: el significante determina el  significado en la obra, y no al revés. Su voz, en ese largo camino como instrumento a través de la historia (y prehistoria) de los pueblos, no elude las conexiones con el mundo de los ancestros y la mitología, con un primitivismo que contrasta con la perfección geométrica en las líneas, la austeridad zen, el exotismo en  el vestuario o el trabajo luminotécnico, en suma, con la sofisticación plástica. 

Mantras tibetanos, técnicas de canto de Mongolia y Samarkanda, onomatopeyas parlanchinas perfectamente hiladas, coros a capella, cierto esquematismo japonés en las formas, folclorismo deforme participan de una intención artística aglutinadora en la que los elementos que intervienen no se con-funden sino que se re-presentan

Voz hecha espectáculo.





AVISHAI COHEN Jazz global

AVISHAI COHEN           JAZZ GLOBAL

Llega a Nueva York en 1992 procedente de Israel; recibe clases de piano, su primer instrumento que ha interpretado como solista en algunos de sus grupos, y demuestra un virtuosismo fuera de lo común en el contrabajo. Una visión amplia del jazz que abraza el rock, el pop, lo latino, las influencias clásicas y los géneros del momento suscita el interés del poliestilístico pianista Chick Corea, quien lo ficha como bajista para su proyecto Origin y cuenta con él en proyectos como el New Trio y New Quartet.



Siempre contó con el apoyo discográfico de su mentor para Strecht Records, y allí grabó cuatro discos desde su debut en Adama, 1998. Lyla inauguró una nueva etapa al frente de su propio sello discográfico, Razdaz Recordz. Una carrera, la de Avishai Cohen, que ya se venía prestigiando en el plano instrumental (mejor bajista de 2001 para Down Beat) y promocionándose como líder al frente de la estimulante International Vamp Band (IVB), junto a su New Quartet o en el proyecto de rock Gadu. Últimamente, y de manera frecuente cuando va de gira como la que asistimos, lo hace al frente de  su trío (Omri Mor al piano y Amir Bresler a la batería), una máquina de precisión perfectamente engrasada y gozosa para el disfrute de un público amplio, en la que su contrabajo mantiene una presencia tanto o más destacada que la de sus acompañantes. 




Música sin fronteras y espectáculo al mismo tiempo, lo mejor de la personalidad de Avisahi Cohen hay que buscarlo en la habilidad para comunicar y recuperar imágenes prestadas bajo una perspectiva unificadora


Cohen gusta de titular sus discos con una sola palabra que encierre un mensaje.  Recientemente ha entregado Almah (2013) y Duende (2012), pero fue Lyla (noche en hebreo, 2003) el que significó un punto señalado en la consolidación de su estilo. Era un intento de materializar en el estudio, bajo una ambiciosa producción musical más cercana al pop, las experiencias vividas en directo con un grupo tan diverso y nutritivo en culturas como la IVB (formada por tres israelíes, un cubano, un argentino y un neoyorquino; trompeta, trombón, saxo, piano, bajo y batería).


El mensaje que nos deja un músico viajero de 40 años, que ha vivido entre pueblos enfrentados, es claro: reivindicar la fusión de estilos no como una acomodada excusa creativa, sino como principio que elude fronteras expresivas y políticas, que evita la acumulación de identidades pero no la fusión entre ellas sin caer en la mezcolanza. Es, pues, una personal extensión del género setentero del jazz de grupos de Chick Corea como Return to forever o el mismo Origin, incorporando segmentos repetitivos modulados en unísonos y melodías cantábiles que se extienden distintas voces instrumentales.

Motivos africanos, lirismo de folk-pop, empuje funk, música brasileña, tango... un carácter expansivo y aperturista, el de Avishai Cohen, que le hacen posicionarse en el lugar que un día conquistó Pat Metheny para el jazz comercial en la década de 1980. Intensidad expresiva, nervio interpretativo y creatividad colectiva, en directo su música pide una escucha atenta y gratificante a la vez, que se nutre de distintos ingredientes y colores culturales: judíos, clásicos, afro y latinos… cosmopolitas.



Música sin fronteras y espectáculo al mismo tiempo, lo mejor de la personalidad de Avisahi Cohen hay que buscarlo en la habilidad para comunicar y recuperar imágenes prestadas bajo una perspectiva unificadora. Un músico que canta, integral e íntegro, con aptitudes y actitudes para coronarse en un ámbito polifacético decidido e ilusionante: el del jazz global


13 octubre 2015

FREE ART ENSEMBLE-Cap de Toro


FREE ART ENSEMBLE

Iván González: Trumpet, Gong, Bells, Percussion, Bird Call, Horn Julián Sánchez: Trumpet, Percussion, Bird Call, Horn Pol Padrós: Trumpet, Sea Shells, Percussion, Bird Call, Horn Oriol Fontclara: Alto & Baritone Saxophones, Bird Call Tom Chant: Soprano & Tenor Saxophones, Bird Call Albert Cirera: Soprano & Tenor Saxophones, Flute, Bird Call Àlex Reviriego: Doublebass & Electric Bass, Percussion, Bird Call Marc Cuevas: Doublebass, Percussion, Bird Call Ramon Prats & Arnau Obiols: Drums, Percussion, Bird Call


Tercera publicación (cuarta con el DVD Antes existió el grito, en su versión flamenca) de este colectivo cuyo ideario estético, como recoge sus siglas, se adscribe a las agrupaciones del avantgarde de finales de los 60 y en concreto en el Art Ensemble of Chicago (AEC). Cap de toro supone, por un lado, recuperar, fortalecer y expandir los principios que les unieron en torno a ese grupo histórico y esa época y por otro supone reforzar su ideario colectivo sin invitados, antes Agustí Fernández y pronto David Murray. El colectivo como unidad musical con expresión tribal que favorece, en cierto sentido, dimensión "mágica" y "oscura" ("Ancient To The future" de la AEC).

El grupo mantiene sus criterios fundacionales basados en una amplia gama de metales, trompetas y saxos que buscan perfiles no figurativos y deformados, con la duplicidad en la sección rítmica (esta vez sin piano), manteniendo los dos contrabajos y renovando sendas posiciones de la batería con Ramon Prats y Arnau Obiols.


Dos soberbias piezas de Ivan González a la AEC, la primera con pulso contundente y rabioso, entre rock, funky y free, que nos recuerda a la Brass Fantasy de Bowie y luego, en el cambio hacia planos alargados y en suspensión con percusión latente, a Vandermark 5. Dansa Xinesa, interesante y hermoso tema de Alex Reviriego, tiene inspiración japonesa en sus tiempos lentos de tambor y simulación del sonido shakuhachi al principio, pero se amplía melódica y ritmicamente adquiriendo un curioso "cantar" a lo Don Cherry. La Antigüedad, Julián Sánchez, de es un juego de planos superpuestos (técnicas de dirección instantánea habituales en al FAE) que se cruzan al borde de la atonalidad, tramas que se sostienen en difícil equilibrio y que ofrecen una versión contemporánea (el último John Cage) de la FAE.

Cap de Toro (A.Reviriego) tiene pulso rotundo y "sucio" en la sección rítmica, los metales son un desaliño caótico lanzado al viento como una embestida. Little Eril, de Albert Cirera, es un bello contraste bucólico. La emulación de sonidos de pájaros ("brid call"), como en un paseo por el campo, extienden un paisaje sonoro del que surgen melodías, accidentes y objetos concretos. Bocimarx (¿la bocina de Harpo Marx?) es un tema-conglomerado de Sánchez corto y concentrado hecho con gracia. Hombre pequeño, de Pol Padrós, despide el disco con un mensaje inverso y más amenazador que el título: una fuerza irresistible crece en nubes de intensidad inestable.

Como sucedía con el histórico Art Ensemble of Chicago, ancestros y modernidad, la elegía al pasado mitológico que salpica el cuadro de Goya de la portada, definen un trabajo crudo y mágico a la vez. El mejor hasta la fecha de esta estimulante formación.


+ FREE ART ENSEMBLE

CAP DE TORO-Discordian Records

12 octubre 2015

TOSHIYA TSUNODA // pieces of air //


TOSHIYA TSUNODA 
// pieces of air // 

Este creador paisajístico tiene una sensibilidad especial para describir el factor  "concreto",  tangible y circunstancial del sonido. La representación del aire, su desnaturalización según el medio en el que se encuentre, es la materia que inspira una obra que relaciona la naturaleza viva con la muerta, el fenómeno físico (respiraciones, paisajes desolados, viento, brisa marina, lluvia) con objetos metálicos (tuberías, vibraciones, superficies susurrantes). 

Tsunoda dibuja en sonidos capas elípticas, planos y volúmenes como bóvedas. Como si de una arquitectura eólica se tratara, edifica un excelente trabajo sonoro sobre un medio etéreo.




08 octubre 2015

THE ART OF NOISE- Manifiesto entre el ruido y el pop

Manifiesto entre el ruido y el pop

   The art of noise 

Tres de sus componentes (Anne Dudley, J.J. Jezczalik y Gary Langan) eran músicos de estudio (Welcome to the pleasuredome de Frankie goes to Hollywood). Por otro lado, los ideólogos del grupo ya habían marcado pautas en el pop gracias al famoso Video kill the radio star (Trevor Horn en Buggels) y la crítica musical (Paul Morley). Desde su fundación, este conjunto estaba abocado a la dicotomía del concepto. (the) Art of noise inspira su nombre en el manifiesto del mismo título del futurista Luigi Russolo de 1913: “La evolución de la música va en paralelo al mutiplicarse de las máquinas”. Este principio nominativo pretende implicar al ruido musical haciendo uso de la emergente tecnología de samplers (fairlight) e incorporando tanto los sonidos industriales que promulgaba el italiano como el tratamiento desfigurado de la voz humana de Lily Greenhand





El factor músico (ligado al acto creativo antes que a la máquina) y los teclados (imprescindibles en la construcción del techno y del synth pop) serían las herramientas con las que manipularían el catálogo de sonidos apropiados y concretos (mensajes orales, tormenta, pasos, voces, motores, campanas) ensamblados por medio de un discurso con pretensión experimental y en cierto modo retro enfocado al rock&roll, binomio que también se extendía en un grupo de la época como The Flying Lizards. Como arqueólogos del pop ruidista rítmico y descriptivo, su manifiesto revolucionario quedó mitigado por los avances de la música concreta y fue reducido al principio colectivo (de Horn y Morley) de ocultar el rostro (no la identidad, como The Residents) de sus miembros.



Into the battle (1983) es un boceto hecho de ideas inconexas en torno al tema que a la postre sería uno de sus grandes éxitos. Moments in love, génesis del chill out, quedaría extendido como temática en todos sus trabajos posteriores (Camilla, Ode to don Jose, Island). Who`s afraid  of the art of noise (1984) da una visión más romántica (Moments in love de nuevo) que futurista pese a la agresividad inicial en A time to fear. Este disco recoge piezas representativas como Beat box - collage de tensión sincopa hecho de distintos estilos (rock&roll-jazz-funk)-, Memento – que opera en el otro extremo, el descriptivo y misterioso hecho de ruido (paisaje) y musicalidad (órgano de iglesia)- o Snapshot -careta retro de la electrónica como género. Además de la crudeza en la percusión, aquí aparece la marca femenina de la casa: el grito Hey! 



La ruptura del quinteto en dos facciones quedaría reflejada en los vindicativos textos que acompañaban tanto a Daft (1984, en el sello de Trevor Horn ZTT, recogía Into the battle y Who`s afraid…) como a In visible silence (China Records, 1985), que llevaban la firma de un tal Otto Flake, en realidad se trataba del crítico e ideólogo Paul Morley: “un pequeño evento en el pop art, con un discreto reconocimiento, podría volverse algo megalomaniaco. Este es el primer trabajo en la serie de aventuras de The art of noise”.


Obra madura pese a significar una refundación, en ella se exploran todos los recursos expresivos del grupo. La polifonía aditiva de voces definen la apertura en Opus 4, su imaginativa faceta dance aparece en Paranoimia, la onírica Eye of a needle sostiene a Debussy en las voces del teclado sobre cadencias jazzy, Legs (como Beat Box) es una amalgama de corta y pega que pasa de Broadway a la contundencia rítmica, Instrument of darkness oscurece un potente discurso de texturas apocalípticas y en velocidad descendente, mientras que Peter Gunn concilia ruido y rock & roll sin citar a Henry Mancini, a la vez que institucionaliza un ámbito por explotar.


El Kiss de Prince (88) junto a Tom Jones les dio fama mundial, coquetearon con el presentador virtual Max Headroom y con el ambient, abusaron de las remezclas, entonces entragadas en el formato maxisingle, pero ni en In No sense? Nonesense! (87, más enfático por el reforzamiento orquestal y con mayor presencia de la guitarra), ni en Bellow the waste (89, interesante fusión de música sudafricana y electrónica), ni en la reconciliación de sus fundadores para The seduction of Claude Debussy (99, previsible y anodina), jamás recuperaron la originalidad de sus inicios.

REMIXES  Maxisingles made in 80`s