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25 noviembre 2013

SINDICATO ORNETTE-en concierto


SINDICATO ORNETTE


Ernesto Aurignac (saxo alto)
Julián Sánchez (trompeta)
Paco Weht(contrabajo)
Ramón Prats (batería)
Onda Pasadena, Málaga, martes 19 de noviembre

Volvía este cuarteto de jóvenes talentos, inspirado en el histórico de Ornette Coleman, con disco nuevo y pequeña gira por Andalucía. Fotos se sucede en pequeñas instantáneas que en directo se funden y extienden en ideas que van más allá del apunte original, distribuyendo y atribuyendo espacios reveladores a su sonido.

Entre palabras y argumentos, normalmente los músicos suelen escoger, a modo de resumen, aquellas frases más llamativas de todas las que les dedicamos. Entre este hecho y que cada vez se lee menos, seré breve y claro. Sindicato Ornette es uno de los mejores, más originales e imaginativos grupos de jazz de este país. Ya está dicho. Ahora toca justificar estas palabras.


Se juntaron tras una pequeña gira por Andalucía, como ahora en esta vuelta, tras haber coincidido en Barcelona. Cabría hablar de tres periodos en este conjunto cuyo primer disco salió de la mano de la asociación almeriense Clasi Jazz. En los primeros pasos la conexión con el bautismo ornettiano era más evidente, pues incluían en su repertorio piezas de los primeros discos del músico. Eran temas cortos, de líneas cruzadas y una intensidad melódica que bordeaba en directo la tensión free sin caer jamás en ella. 

Luego vino otra mucho más atrevida, un salto al vacío, un concierto de apenas dos paradas sin nombre, a veces una...Nos decía entonces Aurignac... Está claro que el momento actual de Sindicato Ornette nada tiene que ver con el de los comienzos, pero con el paso del tiempo y las actuaciones, porque apenas ensayamos, fuimos creando algo que nos resulta mágico. Nunca sabemos qué vamos a tocar, simplemente sucede”. Su tercera etapa arrancó justo esta noche malagueña.


Me encuentro con ellos. Ahí están algunos de los músicos más sobresalientes de una generación que ronda los 30. Todos han abierto sus carreras a nuevos proyectos. Dos afincados en Barcelona, dos, los andaluces, ahora desde Málaga construyendo (Escuela de Alhaurín de la Torre) los cimientos de una escena con alumnos, me cuentan, “sorprendentes”. Me da tiempo a curiosear el disco que se apoya en una mochila que contiene el montón restante. Me siento justo al lado del escenario, Julián Sanchez queda sobre la tarima a una altura de unos 50 centímetros por encima de mi. Es él quien presenta al grupo. A penas unas pocas palabras a las que siguen aplausos. Luego llega un corto silencio y surge la música...


Resulta interesante ver tantos temas, casi desconcertante, me digo mientras miro la lista de 21 que aparecen en la contraportada. Qué raro, antes empezaban y no terminaban hasta que todo estuviera dicho...¿es un regreso a los orígenes? No, no lo es. Es un peldaño más que toma impulso en los otros dos. Entre la concentración de motivos y el discurso abierto, la nueva realidad de Sindicato Ornette plantea llamativos puntos de atención sobre el uso de los espacios intrumentales y el equilibrio de voces. Ese es el gran hallazgo, no hay atisbo de protagonismo de Ernesto Aurignac (muy concentrado y atento, más melódico y picassiano que Julián, lo que le hace cercano a Ornette) y de Julián Sanchez (convierte acentos, texturas y subrayados en motivos de desarrollo colectivo). 

No, Paco Weht (sutil en todo momento, sobre todo en la apertura a los silencios, marcando líneas melódicas que penetran en el discurso de los vientos y resaltan el trabajo de la batería) y Ramón Prats (qué le vamos a decir del estado creativo en el que se encuentra: su progresión desde que le vi en Almería ha sido increíble, ahora ya tocando con Agustí Fernández y Mats Gustafsson) tienen su propio rol, equiparable al de los otros dos miembros.


Música caprichosa y libre, bajo cierto control no evidente, con esos quiebros inesperados que la hacen más sugestiva aún mientras se extiende el legado de Ornette Coleman. No hay partituras, pero no es improvisación libre, digamos que hay códigos y motivos no centrales pero sí reconocibles... Torpe de mi, al terminar el concierto, que se pasa en un suspiro, resalto un tema del que me sorprende su modernidad e interacción de conjunto, su sólida estructura y su emanación de gestos. Se inició en la batería con mazas y en patrones repetitivos y apuntalado por el bajo, luego entran los metales en un discurso que sucede en todos los niveles...Julián me dice que se titula Foto, en singular. 

A la mañana siguiente lo selecciono en el lector. Esto no es lo que yo escuché anoche, me digo inmediatamente...Llamo a Julián, oye, que no se parece en nada...Sí, es que lo hicimos por primera vez...





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