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04 noviembre 2013

OPINIÓN: En fin...


En fin...
En medio del descreimiento general, nada nos sorprende y no sé si motiva. El cainismo mezclado con la incompetencia dejan su huella. Las noticias pasan con los días. De manera imperceptible, los cambios toman posiciones, ya nada será igual...





A las dosis de injusticia y estulticia diaria que nos dedica la clase política y cierto estamento judicial, creo que va siendo hora de hacer un ejercicio de autocrítica ciudadana. Las redes han hecho su trabajo, han servido para que nos desfoguemos y, dicho sea de paso, para mostrar lo peorcito que llevamos dentro. La mala educación siempre ha estado ahí, pero ahora si cabe despeja un futuro mucho más sombrío y desalentador, como acertadamente Muñoz Molina ha señalado al situarla en la base del Desarrollo de una sociedad.

Hace unos días un banquero (director de banca) se cruzó en mi camino. Andaba yo en cierto lugar al que mi economía no me podría permitir ir si no fuera acompañado de amigos generosos. Escuché eso que ahora se nos dice de que la economía ya ha salido de la UCI y no me pude resistir a intervenir. Entiendo que un tipo dedicado a las finanzas debe saber distinguir entre Crecimiento Económico y Desarrollo Económico. O no... Contesta con extrañeza, como si la pregunta-trampa se debiera a un sinsentido propio de un tipo con aspecto, digamos, algo bohemio para ese lugar y para hablar de economía... “No existen diferencias, o hay crecimiento o no lo hay”. Entiendo, la ONU hasta hace bien poco, una década, mantenía el criterio de riqueza de un país según la renta per capita, o PIB/ciudadano. Y así nos va. Le contesto. Es bien sencillo...un ejemplo de Desarrollo Económico ha sido el Estado del Bienestar, eso que están desmantelando. Y el Crecimiento es lo que pasa cuando hay cerca de 6 millones de parados y sube la bolsa...Y la banca gana.

Rebeldía en la música...Me pongo a pensar en los grandes del jazz que en determinados momentos tuvieron que tomar posiciones y lo hicieron desde criterios artísticos y sociales. Leo muchas chorradas en facebook que claman guerra social y otras, más blandas y bienpensantes que caen por el mismo sumidero digital... Y me digo, no hay hoy ese empuje, no hay nada revelador en torno a una conciencia colectiva...¿Y pa qué? Tú defiende lo tuyo que yo defiendo lo mío...

Caín mató a Abel. Deja claro la Biblia que fue por envidia. Un sentimiento básico, me digo, que viene de lejos. ¿Acaso es por desear lo del otro o por desearle al otro algo malo? Mala educación y sentimientos primarios, vaya mezcla para salir de la crisis y ser “competitivos”. Está claro, y más vale que nos adaptemos al cambio que se avecina, que nada será igual que antes. En este país nos hemos relajado y confiado demasiado en nuestra calidad de vida. Mientras unos robaban y otros ponían zancadillas, en otras regiones del planeta menos afortunadas se ponían las pilas con idiomas y tecnología...el Tercer Mundo pisa los talones al Primer Mundo (que me perdonen los políticamente correctos por los términos elegidos).

Lo que habíamos conquistado como sociedad avanzada se derrumba o desmantela. Me veo pronto delante de una urna, en el acto que el Sistema (democrático, eso sí) me ha dejado frente a la clase política. Encima afortunado, como para quejarse luego. En fin...


Publicado en Cuadernos de jazz, noviembre de 2013

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