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29 octubre 2012

OPINIÓN + - RADIO 3

 + - Radio 3
Constreñido entre la acomodada suficiencia del pasado clásico y la hegemónica “cultura popular contemporánea” como referente de actualidad, el presente del jazz, que ha dado alas a esta realidad centrando su oferta en enfoques históricos, ha perdido toda relevancia e interés en la radio pública española. El eslogan “ahora radio 3 es más radio 3”, ¿se debe al incremento de ciertos contenidos o a que se ha soltado lastre? 
Por Jesús Gonzalo

Tampoco es cuestión de ponerse a filosofar con una campaña tan simplona, algo así como “fútbol es fútbol” o “los toros son los toros”, pues nada, “radio 3 es más radio 3”. Bien, pero ¿por qué es más ahora de lo que ya lo era antes? ¿Por añadidura o por que se ha desprendido de algo? El jazz es el gran perjudicado en los ajustes de programación que tanto radio 3 como Radio Clásica han configurado. Nada nuevo. El movimiento de placas hertzianas ha dejado ver cierto panorama, entre principios de julio y finales de septiembre,  coincidiendo con el nombramiento de Tomás Fernando Flores como nuevo director de radio 3. Dejemos a un lado la polémica abierta con la retirada de Carne Cruda por su contenido extramusical, un programa en el que se podía oír, de la mano de Carlos Pérez Cruz y del director del mismo, Javier Gallego, jazz de hoy e incluso, cuando la ocasión lo requería, como en el frustrado Día Internacional del jazz, ofrecer sus micrófonos para hacerse oír. Cosa que se agradece.

El nuevo director de radio 3 también dirige desde hace bastantes años siglo XXI, y diría que con acierto, porque desde que le escuchaba cuando tenía media hora por la tarde hasta hoy ha conseguido dar forma a un espacio ágil y con varias secciones cercano al magazine. Flores presenta un programa dedicado al “pop electrónico y de vanguardia” de absoluta actualidad, hasta el punto que los oyentes dejan sus mensajes en el buzón la misma mañana en la que éstos se emitirán, y es habitual que anticipe la publicación de discos con meses de antelación, además de anunciar o incluso promover citas de conciertos venideros. Radio 3 ofrece, a través de sus distintos magazines, programas monográficos o retransmisiones de los conciertos que llevan su nombre, y que se emiten también por La 2, unos contenidos de actualidad, noticiables y de tertulia mayormente englobados en la órbita pop-rock (máquinas por la mañana, guitarras por la tarde-noche), seguidos a bastante distancia por músicas del mundo cercanas al pop. Esta más que evidente tendencia en su parrilla (14 programas de pop-rock, 5 programas de pop electrónico, 4 de hip-hop, muchos de ellos a diario) cuenta aún (y me temo que más por compromiso que por interés) con el matiz de distinción que ofrecen las contrastadas voces de Carlos Galilea, José Miguel López, Lara López y Rodolfo Poveda (no habrá rescate para Diego Manrique, según Flores), que de un modo u otro dan cabida al hermanamiento de jazz y otras músicas.

Siguiendo con el tema de la actualidad informativa, Radio Clásica (escorada ella durante todo el verano hacia el romanticismo sinfónico y lírico germánico, el “alumbramiento” de Piazzolla y el incremento de los musicales y zarzuelas) cuenta con programas durante la semana en los que se anuncia “la agenda” de lo que va a ser y estar en los escenarios españoles durante la semana, cuando no emite en directo, a través del intercambio entre emisoras públicas europeas, conciertos con orquestas de prestigio, o bien se hacen entrevistas a músicos que presentan su trabajo en disco o en repertorio. 

Nada de esto que apuntamos sobre contenidos de actualidad le sucede al jazz, entre otras razones porque 4 programas a la semana, entre radio 3 y Radio Clásica Jazz por que síA todo jazz y Tres en la carretera, no dan para más de 8 horas, como mucho. No ha sido fácil seguir la pista del jazz por la web clásica, en la que encontramos, de madrugada, el nuevo espacio de Luis Martín Jam Session. Para ver lo que esto representa en el total, calculemos las horas a la semana de la que disponen las dos cadenas: 

24 h/día x 7 días/semana x 2 cadenas= 336 horas

No, no existe ningún espacio que recoja la actualidad no ya de lo que tradicionalmente se entiende por jazz sino de todo su espectro creativo, que es mucho. Esta situación no es para ponerse en plan victimista, sabiendo que es algo que se acumula en el tiempo y que hay, como anunciábamos aquí mismo hace casi un año, cuestiones como la educación o la sanidad que requieren atención prioritaria. Pese a ello, y a que en cultura estemos hoy más para protestar que para crear, tenemos que denunciar la marginación que sufre.

Ahora bien, en nuestro debe tal vez habría que considerar cierto posicionamiento sobre contenidos que se han venido ofreciendo en estas emisoras durante décadas. Aunque entiendo que por todos es reconocida la labor histórica que ha realizado Juan Claudio Cifuentes “Cifu” para la difusión del jazz en España (¿imaginan ahora un programa de jazz en la tv?), sí que convendría deducir que él solo, sin que nadie en todo este tiempo le haya ayudado a contemplar una creación tan vasta cubriendo otros ámbitos, ha enfocado los contenidos, fundamentalmente, en una perspectiva basada en los clásicos.

Esta actitud con el tiempo podría haber sido usada como argumento por quienes pretenden situar al jazz en el pasado, lejos del presente, apelando a la vigencia de lo moderno-popular o lo refinado-académico. Desde la “música ligera” o desde la “culta”, desde el hedonismo (término recurrente en el director de radio 3) o desde la "nostalgia del absoluto" (Steiner) que señala como guetos (conservatorios, teatros, óperas) Alex Ross en su nuevo libro Escucha esto, al jazz se le invita a encogerse por los rincones públicos hertzianos. Relegado a esta posición residual dentro de un arma de difusión poderosa y exclusiva como RNE (entre la actividad comercial privada, la desfachatez de los canales autonómicos y, eso sí, ciertos refugios digitales), ¿qué va a ser a medio plazo de su actividad y del ingreso y renovación de los aficionados al jazz si su divulgación sigue situada a estos niveles?

Termino. Gustan en radio 3 las etiquetas, los eslóganes, como venimos apuntando desde el comienzo. Se trata de vender “cultura popular contemporánea”, y de este modo se propaga por La 2, Radio 5 noticias y lo que se pueda. Con ese predicamento se asocia modernidad, actualidad, frescura, juventud y cultura con radio 3. Es éste el principio de sumandos que encierra el misterioso “ahora radio 3 es más radio 3”. Mientras, empujan poco a poco al jazz a Radio Clásica, para formar parte de su “elitista y vieja cultura” o de su particular “cultura popular contemporánea”..., la zarzuela. Si observamos, al jazz le conceden tanta atención como a la música clásica contemporánea, “la música más minoritaria que existe”, dejó dicho Caetano Veloso en sus memorias. Pero hay una diferencia fundamental: el jazz no tiene espacio en el mundo académico, ni aulas ni pomposos teatros para explayarse convenientemente subvencionado: la ópera lo está... ¿Quieren convertirlo en un fenómeno museístico sin estar institucionalizado?

Estas emisoras, las dos, están lejos, muy lejos, de la BBC3 o Radio France. El jazz es una música que mantiene un pulso tenso con la modernidad en distintos frentes estéticos, con una inusitada capacidad productiva y un envidiable compromiso con la calidad. Pero no nos esforcemos en convencer a los programadores de la cosa con argumentos de actualidad creativa. Al nuevo director le basta añadir una sentencia básica frente al micrófono para comentar un tema de ese fenómeno adolescente que es Mika...“es pop, ni más ni menos”.

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