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20 febrero 2012

SAMUEL BLASER & PAUL MOTIAN. Consort In Motion



POEMA MUSICADO EN EL AIRE

Samuel Blaser Paul Motian
CONSORT IN MOTION
Samuel Blaser (tb) 
Russ Lossing (p) 
Thomas Morgan (b) 
Paul Motian (bat)
New Jersey, 29 de diciembre de 2010. 
Kind of Blue Records

A lo largo de la brillante, muy escogida y aún corta carrera del trombonista suizo, Samuel Blaser nos ha ido ofreciendo un catálogo de obras de incuestionable valor creativo que no sólo implican una significación renovada en los registros de su instrumento sino, antes incluso, sobre el avance en la articulación cromática de una plantilla mixta de cámara que, hasta este momento, venía definida en cuarteto por la ausencia del piano en favor de la guitarra eléctrica. El hecho de que sea Paul Motian, por tiempos presentes y venideros reivindicado como esteta de una modernidad que destila con personalidad propia el trinomio Monk-Bill Evans-Ornette Coleman y el de Keith Jarrett-Paul Bley-Marilyn Crispell, quien decidiera sumarse a esta sesión única del 29 de diciembre, no sólo no se constituye como pilar para la cimentación del resultado sino para la sublimación del mismo. Por más que el trabajo conceptual parta de Blaser, al baterista pertenece esa síntesis de modernidad, ecuación de varias variables cuyo igual se despeja en un tiempo líquido, entre acción y texto, entre improvisación sin limitaciones de estilo y el “recitar cantado” de un revolucionario de la música descriptiva –pilar de la música escénica- como fue Monteverdi.

Sabíamos por otros músicos suizos como Manuel Mengis que la formación académica en su país favorece la imbricación entre lenguajes, pudiendo conciliar lo contemporáneo al mismo tiempo que lo sacro y la improvisación libre. Esta conclusión entre estilos, por lo dicho antes en cuanto a las personalidades del jazz y confirmado en lo académico por las notas de Blaser, venía rondándole hace tiempo al músico. Su preocupación fundamental era conseguir conjugar arquitecturas de distintas épocas sin que ninguna prevaleciera sobre las otras, algo así como que la tardía tradición madrigalista del seicento italiano que le inspira (de Monteverdi pero también de Frescobaldi y Marini, nutridas de folclore popular, como sucede en Coleman) tuviera acomodo en un patrón de reescritura más abierto y libre. Es decir, Consort in Motion (*) lleva a escena una distribución polifónica inspirada en este periodo (en dos, tres y cuatro voces), apostando por una dimensión temporal ralentizada y un cromatismo cruzado al servicio de una descripción desfigurada en el espacio.

Entre la pasión amorosa descrita en cada acento recitado por quien fue puente entre el Renacimiento y el Barroco, Blaser posibilita desde la composición una visión melódica donde los silencios palpitan y vibran (los multifónicos gaseosos de su trombón, la asimetría en suspenso de la batería, la atonalidad ornamental del piano) como metáforas de la agitación trágica de los personajes de la proto-ópera monteverdiana, cabalgando a la vez a lomos del silencio y del individualismo creativo, entre el ceremonial monódico gregoriano (en unísonos) y la exaltación pagana de la corte veneciana como símil de la improvisación libre.




 Si hasta ahora los grupos del trombonista quedaban prefijados percusivamente por la fisicidad dinámica de Gerald Cleaver y la composición atmosférica de Pierre Favre, el trabajo pictórico en espacios y escultural en tiempos de Motian sirve para enmarcar un escenario en esfumato instrumental donde se desarrollará la trama colectiva. De este modo, el parlato, o canto personalizado que ensalza la pasión de personajes como Tancredo y Clorinda o el del mismo mito de Orfeo (ópera estrenada en 1607) al que aquí se alude, escoge emparejamientos que vienen conducidos por la voz del trombón en su diálogo activo con otros actores, entre ellos el silencio.

Pero el gran mérito de conseguir este marco de belleza contenida y expansiva desde la pasión melódica de Monteverdi (anticipo del poema sinfónico decimonónico) pertenece a la disposición narrativa y la fluidez de líneas y figuras expresionistas del cuarteto. Figurantes activos que ceden protagonismo al espacio (el papel) y los personajes (la palabra), Russ Lossing y Thomas Morgan (cómplices habituales del último Motian) son trovadores cuyas voces hacen avanzar la historia hacia una escena de modernidad en la que lo de menos parece ser, precisamente, la fidelidad al texto. Un poema teatralizado según arquetipos del presente. 

Samuel Blaser Consort in Motion II: A mirror to Machaut
Samuel Balser Quartet: Boundless & As the Sea
Samuel Blaser Quartet: Pieces of old Sky



Consort In Motion, club Jimmy Glass, Valencia 21 de febrero 2012

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